Cuando te hayas consolado (siempre se consuela uno) estarás contento de haberme conocido. Serás mi amigo y tendrás ganas de reír conmigo. Algunas veces abrirás tu ventana sólo por placer y tus amigos quedarán asombrados de verte reír mirando al cielo. Tú les explicaras: “las estrellas me hacen reír siempre”. Ellos te creerán loco. Y yo te habré jugado una mala pasada.
Antoine de Saint-Exupéry
El principito
